A veces se cruzan en nuestro camino personas y trabajos que nos dejan con muy buen sabor de boca, llegamos a ella por casualidad, le escribimos y su respuesta fue inmediata. Conocer a Beatriz de la Cámara ha sido un lujo que no podemos dejar de contaros. Cercana, sensible, cariñosa, con un gusto exquisito y ¡Encantadora! A caballo entre Madrid y Nueva York se desarrollan sus ideas e inspiraciones y las novias que apuestan por ella van, simplemente...¡Preciosas!
En su luminoso atelier se desarrollan los sueños de cada novia, todo el proceso nace allí, donde se confeccionan todos sus vestidos y cuenta con un equipo de confianza que elabora cada minucioso detalle. Los tejidos fluidos, vaporosos, con movimiento, de líneas sencillas pero rompedoras, y con toques totalmente personalizados, hacen las delicias de cada novia. Algo que nos ha encantado ver ha sido su apuesta por los cortos, en una pieza o en dos, con cuerpos y cortes súper favorecedores y femeninos.


























